domingo, 23 de junio de 2013

Habemus inspector

LLegados a este punto, ya he comprobado que la pedagogía ha acabado con la educación. Y lo que más me gusta es asistir a reuniones de orientadores e inspectores. El otro día, siendo uno daño colateral de situaciones generadas por otros, estaba en una de esas reuniones y me decían hacia dónde debía ir la educación para que se ajustase a los tiempos modernos (la modernidad me encanta). Solo por la noche (sí que tardé) me di cuenta que en esa reunión, el único que pisaba un aula de ocho a dos era yo, y no sé si eso significa algo. Y fue entonces cuando uno se quedó más tranquilo. Dicen que ese inspector es la materia gris de la consejería. Lo pude comprobar cuando me soltó "habemos muchos que creemos en la enseñanza pública". Esto se lo conté el otro día a L. y me preguntó si otra vez volvía a inventarme historias. Anda, anda, vámonos a la calle a decirnos tonterías y a disfrutar de esta tarde de junio, me dijo.

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