lunes 19 de septiembre de 2011

Un mirlo otoñal


El mirlo cruza los caminos en otoño. Aparece de improviso. Negruzco y veloz, esquiva los limoneros, los naranjos...los frutales a punto de perder las hojas del verano, al anochecer.
Lanza un canto entrecortado y chirriante. Así hará, también, durante los meses oscuros del invierno. Sólo cuando todo deje de morir, allá por el mes de febrero, tomará su flauta elegante, pico de azafrán, y nos complacerá durante las primeras siestas primaverales.

martes 5 de julio de 2011

Tim Roth o el señor naranja


Anoche, en 13TV pusieron una de Tornatore. Me parece extraño que no la conociera siendo de 1998 ya que por aquel año no se me pasaba ninguna. Siempre que estés dispuesto a que Tornatore te engañe con sus trucos, ríes y lloras en menos de diez minutos. Eso es lo que pasa con “Cinema paradiso”. Echa mano de un recurso infalible: la nostalgia. Un recurso que sólo él sabe llevar a la práctica; en eso no hay quien le gane, sobre todo si trata de recuperar el mundo lejano de la infancia y la adolescencia (en eso le sigue de cerca Antonio Mercero; véase “La guerra de papá” o “Verano azul”). Nostalgia, infancia y cine: no puede fallar.
En “La leyenda del pianista en el océano” quiere hacer lo mismo que en “Cinema paradiso”. Mejor dicho, QUIERO que haga lo mismo pero no llega. No sé si es por lo inverosímil de la historia o porque los actores no dan la talla en sus actuaciones. Tim Roth no me convence como pianista. Yo sólo lo veo como un “Reservoig dogs”: se le ha quedado cara de “señor naranja”. La película tiene algunas escenas bastante brillantes. El duelo de pianistas es muy emocionante. Cuando el rey del Jazz entra en la sala de fiestas del barco se hace el mismo silencio que en el “saloon” del lejano oeste cuando entra el villano. No menos espectacular es el silencio que se produce cuando “Novecento” hace gala de su virtuosismo: nos deja a todos helados. Por supuesto, otra de las escenas entrañables de la película ocurre durante la grabación de una de las piezas musicales de “Novecento” que iba componiendo ad hoc mientras otra de las chicas guapas de Tornatore posa delante de una pequeña ventana circular. Ahora la cámara del adolescente Salvatore de “Cinema paradiso” se ha convertido en una ventana a través de la que Novecento conoce el amor.
Poco que decir de la música de Morricone. Al piano resulta deliciosa.

miércoles 15 de junio de 2011

Santo Tomás

Ayer, a las 12:40, como todos los martes, recibo en una clase pequeñísima a los alumnos de 1º ESO. Los últimos nacidos en el siglo XX. Vienen de hacer algo de deporte. Cincuenta y cinco minutos corriendo y saltando por la pista deportiva recibiendo los calores del sol de junio. La mayoría entra en estampida abriendo las ventanas, tratando de captar el poco fresco que atraviesa la sala. Sudorosos, alterados, felices, despreocupados. Uno de los alumnos,J.F., el típico al que le cuesta caminar sin que un pie le pida permiso al otro, me pide salir al baño y llenar un botellín de agua. Como tampoco era plan de acribillarlos con la lección de turno mientras no estuviesen más relajados, le pregunté a J.F. que cuáles eran los desencadenantes espacio-temporales que habían hecho que me pidiera ir al baño para llenar el botellín. Me contesta que había tenido clase de educación física la hora anterior, estaba cansado y tenía sed. Le vuelvo a preguntar: "¿Por qué has tenido clase de educación física?". Y me responde: "Porque el profesor de educación física tiene un horario que cumplir, y precisamente antes que la tuya va la suya". Y vuelvo a preguntarle: "¿Y por qué tiene ese horario?". Y dice: "Porque los jefes de estudios le han diseñado ese horario". Y le digo: "¿Y por qué los jefes de estudios han hecho eso?". Y me dice: "Porque la Consejería de Murcia así lo establece". Insisto: "¿Y por qué lo establece así la Consejería?". Y me responde: "Porque el Ministro de Educación diseña las leyes educativas". Y le digo: "¿Y por qué hace eso el ministro?" Y me dice: "Porque Zapatero lo puso ahí y lo tiene que hacer". Y le vuelvo a preguntar: "¿Y eso, por qué?". Y acaba diciendo: "No sé...no sé...como no esté Dios detrás de todo esto..."

sábado 11 de junio de 2011

Join or die.

Después de ver hace unos meses “El discurso del Rey” (una de esas diez o quince buenas películas que podemos ver al año), traté de averiguar la trayectoria de su director, un tal Tom Hooper. Ha dirigido varias series de TV y algunas películas, concretamente cuatro. En la mayoría de ellas cuenta historias reales. Y en muchos casos se pueden considerar dramas políticos. Un claro ejemplo es la serie “John Adams” que he podido ver de un tirón durante estas dos últimas semanas. Siete capítulos en los que se narra el nacimiento de EE.UU. a través de la vida de uno de los padres fundadores, John Adams, el cual llegó a ser el segundo presidente de los EE.UU. La serie es excepcional. Los quinientos minutos de la serie transcurren entre la matanza de Boston y la muerte de Adams, casualmente el mismo día del fallecimiento de Jefferson.


Adams y Jefferson, jugaron un papel fundamental en la construcción de aquella nación. Fueron los verdaderos pensadores.De hecho Jefferson redactó la Declaración de Independencia. Viajaron por Europa, sobre todo por Francia, para buscar apoyos y quitarse a los ingleses de encima. El retrato de los franceses que aparece en el film resulta patético: auténticos payasos y viciosos. Ese apoyo que consiguieron, no fue devuelto cuando a los pocos años los franceses se aficionaron a la guillotina. Se siente.

En una de las escenas aparece la construcción de la Casa Blanca. Adams fue el primero en habitarla aunque estaba sin acabar. En su construcción intervinieron negros…me imaginaba a Obama y su familia el jueves por la noche, días más tarde de brindar con la Reina Madre, sentados cómodamente en el sofá, con sus chancletas de dedo y emocionados.

Cuando Adams entró por primera vez, pronunció una frase que por lo visto ha sido grabada en algún rincón de la casa:

Rezo al Cielo para que otorgue las mejores bendiciones a esta Casa, y a todos los que en adelante la habiten. Ojalá que solo hombres sabios y honestos gobiernen siempre bajo este techo

Entonces me acordé de Nixon y de Clinton.

Detrás de la película hay oficio. Saber hacer. Cualquier serie española no aguanta un asalto con “John Adams”. La caracterización de los personajes es perfecta. La ambientación es espectacular. La narración es poderosa. La música ya te acompaña hacia algo grande en cuanto suenan los primeros acordes. Join or die.

jueves 19 de mayo de 2011

El Abrigo del Buen Aire


Esta tarde he visitado el Abrigo del Buen Aire, en el monte de Peñarrubia, a unos diez kilómetros de Jumilla. La estampa rojiza que ofrece este lugar siempre me ha gustado. La he visto muchas veces desde Santa Ana. Por lo visto, ya desde el Neolítico (o incluso antes), varios asentamientos humanos han proliferado por allí. Está muy cerca de la pedanía jumillana de La Alquería. Queda entre la carretera de Yecla y la de Fuente Álamo (de Albacete). Según parece, esta zona tenía gran importancia estratégica ya que era una vía de comunicación entre el levante y el centro de la península. Allí han quedado muestras del paso de seres humanos. Y son perfectamente visibles. Hay sobre todo animales. Concretamente algo que me recuerda un ciervo.


Hace miles de años, una tarde como esta, con cortinas suaves de agua sobre Los Hermanillos y Santa Ana y con el paisaje similar al que se aprecia desde el Abrigo, un hombre representa con una mezcla rojiza el animal que acaba de ver. Aquí, en el mismo sitio en el que estoy. ¿Cómo es la noche que le está aguardando?

martes 10 de mayo de 2011

Filmotecas

Filmoteca de Albacete 4

Filmoteca de Murcia 0.

Parece mentira que la Comunidad de Murcia se haya gastado tanto en arreglar la filmoteca para no programar nada. Por eso, de cuando en cuando, el que quiera salirse un poco de las salas y recuperar el cine de hace unos años, debe viajar a Albacete.

Entrañable fue el aniversario de la película "Amanece que no es poco": José Luis Cuerda, Antonio Gamero, Guillermo Montesinos...allí estaban todos en la filmoteca de Albacete, en plena Plaza del Altozano, un lugar muy agradable para pasar una tarde de cine.

sábado 7 de mayo de 2011

Sol de mayo.



Sábado. Cuatro y media de la tarde. Ahora parece que se quiere ver el sol en la piedra del Chinte. Y ahora, otra vez, en la verdura de toda la huerta. Las hojas de la parra que hay debajo de mi ventana se han quedado descolocadas, confusas quizás, después de la tormenta de hace un par de horas. El ritual de la sal ha funcionado otra vez. Sólo han caído unas piedrecillas del tamaño de un garbanzo entre un manto de agua. Qué bien huele la tierra recién mojada.



Los vinos de Jumilla se pondrán de moda en los próximos años según uno de los mayores expertos del mundo (ahora no recuerdo el nombre). Con el vino de Jumilla, con la tormenta de mayo recién caída, y con la tormenta de mayo que quiere volver a caer, voy a reunirme con Morfeo durante unos minutos. También podría reunirme con el cinerama de la "Conquista del oeste". Vamos a seguir un orden. Primero será Morfeo. Después "La conquista del Oeste". Cuando salga de los dos sueños...el sol de mayo.